Prisionera-feliz
Estando en Putre, siento a veces que la gata se conviertió en la muñeca a quien peinar. Ahora que estoy en Arica algo se distiende en mi mente, algo negativo se va de mi para siempre. En un instante vi todo negro, onda ganas de hundirme en el bofedal oscuro con todos los cadaveres de llamos a mejor vida.
Nada me asegura que esa sensación no volverá, pero aquí, siento el suelo como un refugio, como un abrigo en medio de la intemperie, como una bola de acero amarrada al pie derecho, que no permite que me vaya a la mierda. Estoy tranquila, amarrada, serena lista pal doping. Risueña espero, el tiempo es oro.


1 Comments:
HOLA!!!
SIEMPRE ES MUY ENTRETENIDO LEER TU BLOGG... SALUDOS Y CUIDATE MUCHO...
UN ABRAZO.
Publicar un comentario en la entrada
<< Home